El software empresarial es una parte muy importante de todos los negocios. En la gestión empresarial siempre buscamos encontrar la herramienta adecuada para ejecutar nuestro trabajo correctamente y de la forma más ágil. Las soluciones de negocio deben permitir automatizar y medir tareas ganando tiempo y mejorando la ejecución, lo que garantizará la generación de ROI más pronto que tarde.

Lo primero, entender el problema

Analizando el tema, las empresas realmente, no necesitan un software en sí.

Lo importante no es la herramienta sino su correcta aplicación y adaptabilidad a sus procesos de negocio.

Es decir, antes de implantar una solución de software empresarial lo primero es que el proveedor de los servicios entienda el negocio y el problema, para elegir una solución adecuada y que después pueda adaptar o escalar dicha solución a los problemas de la empresa.

Las empresas a menudo se centran en la solución o en la herramienta antes de entender fundamentalmente cuál es el problema. Por ello, la clave para maximizar el ROI del proyecto está en capturar todos los procesos de negocio y casos de uso, junto con los resultados empresariales, con el fin de que el arranque y organización del proceso, sea el más adecuado.

Las bases para generar ROI

Es por ello que en vez de analizar las características de una herramienta y en base a ellas decidir qué aplicación utilizar, el proceso debe ser al revés. Primero debe entenderse cuál es el problema y para eso está la figura del consultor que es la piedra angular de un proyecto que requiera de la implantación de software empresarial o de soluciones de negocio.

Todo esto, sienta las bases para la medición del ROI. Desde los inicios de la implementación, debemos tener claro cuál será la planificación de la estrategia. No debe haber errores ya que hablamos de una inversión en tiempo y dinero. Toda organización se tiene que asegurar que cuando va a abordar un proyecto con un proveedor de servicios o con un Partner debe tener el apoyo, no solo de técnicos o programadores sino de consultores y expertos que comprendan los objetivos de negocio de la empresa que piensa implantar soluciones de gestión empresarial.

Cada organización tiene sus propias necesidades y retos, por ello la escalabilidad y el apoyo o asesoramiento de los consultores del proveedor resulta fundamental.

Cualquier proyecto de software empresarial debe comenzar con la premisa de maximizar el retorno de la inversión. Esto significa preguntarnos cosas como:

  • ¿Qué queremos lograr con la herramienta?
  • ¿Qué es lo que nuestro sistema actual nos impide hacer?
  • ¿Cómo va a ayudar este proyecto a aumentar los ingresos y reducir los costes?

El futuro

A la hora de plantearnos el futuro, debemos tener en cuenta que una de las mejores formas de anticiparse a los cambios que se producen en el entorno empresarial, será la de contar con una empresa 100% digitalizada y conectada que permita la flexibilidad y la adaptación de forma ágil y en un plazo corto de tiempo.

Esto hará que todos los proyectos futuros sean más fáciles de gestionar, optimizando todos los recursos con el fin de lograr un retorno medible de la inversión. Si su empresa tiene planes actuales para aventurarse en la actualización o implementación, por ejemplo, de un software de inteligencia de negocio, es un buen momento para comenzar a evaluar el papel de su organización actualmente. La preparación del software, la alineación con su sistema de trabajo y de todos sus datos, será vital de cara a garantizar el ROI.