El mundo moderno es reconocido de manera universal por haber iniciado la revolución industrial a finales del siglo XVIII. Aprovechar la energía del agua y el vapor de las máquinas permitió a los trabajadores producir bienes de una forma mucho más rápida, lo cual derivó en la absoluta transformación de los procesos de fabricación que hasta entonces se seguían. Ha sido un largo camino hasta alcanzar la actual Industria 4.0.

La segunda revolución industrial se definió con la introducción de líneas de producción en masa; mientras que la automatización de la producción mediante el uso de la tecnología de la información en el siglo XX marcó la tercera revolución industrial.

El ritmo del cambio siempre se acelera y avances como el Internet de las Cosas (IoT), la automatización y la robótica significan que la cuarta revolución industrial ya ha cobrado la fuerza suficiente como para dejarse notar en el tejido industrial. De hecho, estas tecnologías, junto con el análisis de datos, son elementos clave en lo que ya denominamos Industria 4.0.

Este movimiento ha hecho evolucionar a muchos sectores. Por ejemplo, las fábricas inteligentes con mantenimiento automatizado han conseguido importantes mejoras en el ámbito de la eficiencia. En el sector de los servicios financieros, la automatización se utiliza para hacer frente a un volumen cada vez mayor de datos, mejorando el servicio al cliente y permitiendo dedicar más tiempo a áreas como la seguridad y el riesgo.

La tecnología hace que las empresas sean más innovadoras

No importa de qué industria hablemos: la tecnología en la nube facilita el desarrollo de la próxima industrial al proporcionar los medios necesarios para que las empresas sean más innovadoras. La clave reside en la estrecha integración de los servicios de computación (IaaS) y las plataformas en la nube (PaaS).

Las capacidades de cálculo, almacenamiento y red que proporcionan los servicios de computación son la base sobre la que se sustenta este enfoque. Sin ellas, los datos, que son la verdadera materia prima para la innovación, no podrían ser procesados.

En términos críticos, los servicios de computación son capaces de soportar cargas de trabajo dentro de todo el ecosistema de dispositivos creados en el ámbito de la Industria 4.0. Los servicios de cálculo son el equivalente a la rueda de agua o el motor de vapor de la primera revolución industrial.

Aplicaciones disruptivas a nuestro servicio

Sin embargo, el verdadero potencial de la nube para soportar la cuarta Revolución Industrial solo se puede realizar a través de la integración de todos los servicios de computación en una plataforma cloud. Al aprovechar el poder de los servicios de computación, las herramientas de la plataforma en la nube son capaces de admitir aplicaciones innovadoras y realmente disruptivas.

En el siglo XVIII, la máquina de vapor fue un componente crítico para que los ingenieros pudiesen crear telares eléctricos. Del mismo modo, sin los servicios de computación, las plataformas en la nube no tendrían la capacidad de reunir procesos de automatización, robótica o IoT, fundamentales para ofrecer aplicaciones nuevas e innovadoras. Por ejemplo, las plataformas en la nube sirven para almacenar y analizar de manera segura toda la información recolectada por los distintos dispositivos industriales encargados de automatizar y optimizar los procesos industriales. Esto hace que la cadena de suministro sea más eficiente y capaz de ofrecer mantenimientos predictivos.

Las ventajas del ERP

Un sistema ERP moderno es un elemento clave en todos los proyectos relacionados con empresas de la Industria 4.0, al proporcionarles las herramientas necesarias para llevar a cabo una gestión optimizada y automatizada de todos sus procesos.

Los servicios de computación también permiten escalar hacia nuevas aplicaciones desarrolladas en las plataformas que integran tecnología cloud. Además, los servicios no se proporcionan de forma rígida, sino que son elásticos, proporcionando un rendimiento previsible frente a una explosión de cosas interconectadas.

Una vez más, hay ecos de esos primeros días de la industria, cuando las líneas de producción masiva permitieron que las industrias artesanales se convirtieran en preocupaciones globales. En la cuarta revolución industrial, la nube proporcionará los medios necesarios para que las empresas medianas y grandes se enfrenten a sus rivales a través de la innovación.

Aunque muchos todavía no lo aprecian plenamente, la cuarta revolución industrial nos afecta a todos nosotros. Y como las tres anteriores, estará impulsada por la integración de recursos y nuevas tecnologías. De esta forma, las empresas podrán desarrollar nuevas aplicaciones y servicios que les permitirán prosperar en un futuro cercano.