Las empresas tienen que adaptarse de manera continua a las nuevas formas de operar en los mercados que van surgiendo día tras día. El más reciente es el modelo SMAC, cuyas siglas responden a Social, Mobile (Movilidad), Analytics (Análisis) y Cloud (Nube). La causa del nacimiento de este nuevo modelo empresarial tiene que ver con el aumento de la conectividad entre los usuarios.

Más agilidad y visibilidad

El modelo SMAC solo conlleva ventajas para las organizaciones. De hecho, hace que estas sean más ágiles y rápidas a la hora de llevar a cabo sus operaciones, por lo que logran una mayor visibilidad entre sus competidores. Veamos en qué consiste cada uno de los elementos que dan forma al sistema SMAC.

Social

Nuestra empresa debe tener presencia en internet. A estas alturas, esta afirmación parece más que obvia. De todas formas, tener presencia en la red no es sinónimo de abrir cuentas en todas las redes sociales existentes. Por ejemplo, en Facebook puede haber millones de personas, pero no sería acertado disponer de un perfil en esta red social cuando nuestro público objetivo no se encuentra en ella.

Movilidad

Adaptarnos a las necesidades existentes en materia de movilidad también hará que nuestra empresa crezca más y mejor. De esta forma, los empleados podrán sincronizar sus dispositivos y acceder en cualquier momento y desde cualquier lugar a toda la información que precisen para realizar sus tareas. También podrán compartir sus avances con el resto de compañeros de una manera rápida y sencilla. Y no solo de manera interna, ¡también podrás hacerlo con otros clientes y empresas!

Análisis

Los procesos de fabricación han cambiado radicalmente desde que las empresas empezasen a utilizar big data para optimizarlos. De ahí que adoptar un modelo SMAC resulte fundamental para recopilar más datos. Ello nos aportará numerosos beneficios tanto en el presente como en el futuro de nuestra organización.

Cloud

Las empresas han mejorado gracias a la nube, que ha creado nuevas formas de trabajar a través de la adopción de procesos de digitalización y centralización de recursos. Además, mejora la movilidad de nuestros empleados y la seguridad de nuestra organización. A ello hay que sumar la reducción de costes y el aumento de recursos disponibles.