En los foros industriales se lleva ya un tiempo hablando de la cuarta revolución industrial en la que nos encontramos inmersos y los beneficios que implica a nivel competitivo para la industria.

Pero al mismo tiempo se traslada que el nivel de incorporación de las tecnologías habilitadoras necesarias para la consecución de esta revolución y formar parte de la Industria 4.0 está aún muy distante de una situación en la que el sector industrial pueda realmente alcanzar una competitividad adecuada.

Los avances son continuos y se producen de forma vertiginosa, lo que dificulta una comprensión del propio concepto y cómo interiorizarlo por parte de las empresas manufactureras. Ante esta realidad, la gran mayoría de empresas industriales se preguntan: ¿qué implica la industria 4.0 para mi negocio? ¿Qué pasos debo dar para aprovechar las posibilidades de la industria 4.0? ¿Cuáles son las mejores soluciones tecnológicas para mi planta industrial?

Ante estas preguntas podemos responder que cada empresa industrial está en condiciones de avanzar hacia esta industria 4.0 en base a sus circunstancias de partida, sus necesidades y sus posibilidades, aprovechando un conjunto de soluciones tecnológicas adaptadas y con impacto real en su competitividad. Una transición que sin duda es esencial para el futuro de cualquier empresa industrial independientemente de su actividad y tamaño, pero que no se dará en ningún caso de forma inmediata, sino que debe ser construida asentando las bases estratégicas, económicas y tecnológicas que den coherencia a las inversiones y cambios que la industria debe asumir.

Drivers de la industria 4.0

Precisamente nos encontramos ante un conjunto de drivers (entendidos como condiciones del entorno que impulsan la aceleración de la industria 4.0) que deben ser considerados para analizar la situación actual pero también para visibilizar los retos a los que se enfrenta la industria en el futuro cercano. Son los siguientes:

  • La democratización de tecnologías. El primer driver que debemos considerar es que estamos inmersos en una etapa de democratización de tecnologías que tienen un gran impacto para la industria. En los últimos años hemos asistido a una gran evolución en la capacidad de almacenamiento, velocidad de procesamiento y de comunicación, al mismo tiempo que se reduce su coste, su tamaño y su consumo, posibilitando que empresas de cualquier tamaño, puedan acceder a las mismas a unos costes que pueden ser asumidos por su estructura empresarial.

    Un ejemplo claro de este driver lo encontramos en la robótica donde la creciente capacidad de computación y la algoritmia de inteligencia artificial y machine learning posibilitan generar, a un menor coste, robots cada vez más inteligentes, más flexibles y adaptativos a las cambiantes condiciones del entorno.
  • Generalización del despliegue de sistemas ciberfísicos. Soluciones As a Service. Es esta democratización la que favorece la aparición del segundo de los drivers que no es otro que la generalización del despliegue de sistemas ciberfísicos (CPS - Cyber Physical Systems) que aúnan tanto las capacidades de cálculo y de comunicación necesarias para una integración entre el mundo físico y digital en planta. En este ámbito juegan un papel esencial nuevos protocolos de comunicación que posibilitan un despliegue intensivo de dispositivos IoT en plantas de producción a los cuales es posible dotarlos de inteligencia ampliando sus capacidades.

    Con la generación de sistemas ciberfísicos identificamos un driver vinculado con un nuevo modelo de negocio instaurado en las empresas tecnológicas, el cual facilita el despliegue de soluciones de industria 4.0. Se trata de la comercialización de soluciones tecnológicas en modalidad de servicio (as a service) gracias a la migración a entorno cloud de los principales aplicativos de una industria. Esto facilita el despliegue ágil de servicios, optimizando los recursos necesarios y sus costes asociados.Dicho modelo conlleva la creación de plataformas digitales de interacción y comunicación necesarias para impulsar una industria conectada, y dota de recursos de alto valor, como puede ser la analítica avanzada o machine learning a empresas de muy diversa índole.
  • Habilitadores tecnológicos. Otro driver a considerar es la vertiginosa evolución de tecnologías habilitadoras con despliegue exitoso de casos de uso en un entorno de producción. Hace muy poco tiempo estaban en una fase experimental y ahora son generadoras de grandes cambios en el modelo productivo. Así, por ejemplo, el blockchain, la robótica los drones o los dispositivos wearables están en condiciones de aportar soluciones a retos de la industria de forma eficiente y con un payback muy interesante para muchas empresas.
  • Unión de tecnologías para crear nuevos modelos de negocio. El siguiente driver podemos definirlo en el hecho de que cuando hablamos de implantación de tecnologías habilitadoras 1+1 no es igual a 2, ya que a nivel individual, una tecnología ya tiene un potencial transformador, pero conjuntamente con otras, su efecto puede llegar a ser exponencial sobre la actividad de la industria, posibilitando la creación de nuevas oportunidades tanto a nivel operativo como del propio modelo de negocio.
  • Producción personalizada para el cliente. Por último, debemos considerar que vivimos en una sociedad en el que el principal activo de la industria, es decir, su cliente, vive conectado a un entorno digital en el que demanda una producción casi unitaria, personalizada y just in time. Esta situación obliga al tejido industrial a adaptarse para poder cubrir de manera eficiente esta necesidad del cliente e incluso llegar a anticiparse a la misma, gracias al uso de soluciones big data y analítica predictiva.

Avanzar hacia la excelencia operativa

Estamos seguros que todos los drivers planteados generarán un ecosistema industrial más conectado, con una interacción en tiempo real entre fabricantes y clientes, lo cual generará nuevas oportunidades y exigencias, que deben ser capitalizadas mediante una estrategia corporativa que favorezca la adopción de nuevas formas de trabajar y el impulso de un cambio de cultura empresarial que posibiliten la consecución de una excelencia operativa.

Junto a ello, el dato se convierte en el eje en torno al que gira el cambio, puesto que su aprovechamiento dará soporte a la toma de decisiones con el objetivo de incrementar la eficiencia, la reducción de costes de operación o la optimización de la productividad.

 

Para avanzar de forma segura en este camino hacia la excelencia, una buena recomendación estratégica es diseñar una hoja de ruta hacia la industria 4.0 que recoja pequeños cambios e implantaciones incrementales, que puedan ser evaluados de forma cuantitativa (reducción de costes y/o generación de nuevos ingresos) y cuyo éxito facilite el siguiente paso.

Desde el equipo de consultoría de Transformación Digital e Industria 4.0 de IZERTIS estaremos encantados de poder acompañarte en este camino.

Articulo escrito por:


 

Miguel_Angel_Acero_Alvarez

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Miguel Ángel Acero Álvarez

Responsable de Transformación Digital e Industria 4.0 en Izertis.

 

Mi propósito es conseguir que compañías inmersas en un proceso de Transformación Digital maximicen el impacto de sus iniciativas digitales y generen nuevas oportunidades de negocio, mediante la construcción de una visión estratégica y el uso de metodologías innovadoras.

 

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